La mayoría de las guías sobre esto las escribe alguien que ha estado en un solo lado de la mesa: o solo en campaña, o solo en consultoría, o solo en la academia. Yo he estado en los tres —como Secretario de Comunicaciones de Medellín dirigiendo un equipo desde adentro del gobierno, como consultor de campañas electorales en varios países, y como investigador que estudia esto a nivel doctoral. Esa combinación cambia las respuestas. Un consultor que solo conoce campaña no entiende los tiempos de un gobierno. Uno que solo ha estado en gobierno no sabe leer una elección en tiempo real.

Aquí van las ocho preguntas que de verdad importan al momento de contratar.

01¿Cuándo es el momento correcto para contratar un consultor político?

Antes de lo que crees. El error más común —en campaña y en gobierno— es llamar al consultor cuando ya hay un problema: la intención de voto no sube, la percepción de gestión está cayendo, el adversario instaló un relato que no se sabe cómo responder. En campaña, lo ideal es arrancar entre 6 y 12 meses antes de la elección. En gobierno, la comunicación estratégica no es algo que se activa cuando hay crisis: se diseña desde el primer día de la administración, como parte de la arquitectura de gestión, no como parapeto.

02¿Qué diferencia a un consultor político de una agencia de marketing digital?

La agencia ejecuta. El consultor decide. Una agencia de marketing digital sabe pautar, producir contenido y leer métricas de alcance —eso es valioso, pero es ejecución. El consultor político define de qué trata la candidatura o la gestión, construye el mensaje central, lee el escenario político y toma decisiones estratégicas que afectan todo lo demás. Contratar una agencia esperando estrategia es como contratar al constructor esperando que también diseñe el edificio. Puede que sepa hacerlo. Pero no es lo mismo.

03¿Qué preguntas debo hacerle a un consultor antes de contratarlo?

Menos "qué me vas a hacer" y más "cómo piensas". Pregúntale: ¿cuál fue tu peor derrota y qué aprendiste? ¿Cómo investigas antes de recomendar algo? ¿Qué harías si yo, como candidato o como gobernante, no estoy de acuerdo con tu estrategia? Las respuestas te dicen si tiene criterio propio o si solo va a decir que sí a todo. Un consultor que no puede describir su método con precisión probablemente no tiene uno.

04¿Cómo saber si un consultor tiene experiencia real y no solo teoría?

Pide nombres, campañas y resultados verificables —no portafolios genéricos con logos. Pregunta específicamente qué decisión tomó él, no el equipo completo, en un momento crítico. La experiencia real se nota en el nivel de detalle: alguien que estuvo ahí recuerda los números, las fechas, los errores propios. Alguien que solo leyó sobre el tema habla en generalidades.

05¿Cuánto cuesta un consultor político y de qué depende el precio?

Depende de tres cosas: el nivel de la elección o del cargo (presidencial no es lo mismo que concejo municipal), el alcance del mandato (¿es estrategia integral o solo un componente?) y el tiempo de acompañamiento. Desconfía tanto del que cobra muy barato —probablemente no tiene la experiencia que dice tener, o va a subcontratar tu campaña a alguien más junior— como del que cobra carísimo sin poder explicar en qué se traduce ese costo. Un buen consultor te explica su tarifa en función de la estrategia, no del glamour.


06¿Qué señales de alerta indican que un consultor no es bueno?

Cinco señales concretas: promete resultados garantizados (nadie puede garantizar una elección); habla solo de contenidos y redes, nunca de investigación ni de mensaje; nunca te contradice, ni siquiera cuando tú mismo sabes que estás equivocado; no tiene forma de mostrar trabajo verificable; y arranca proponiendo tácticas antes de haber hecho una sola pregunta sobre el escenario. Cualquiera de esas cinco, sola, ya es motivo para dudar.

07¿El consultor debe estar en el territorio o puede trabajar remoto?

Depende del nivel de involucramiento que necesitas, pero la estrategia sí exige conocimiento real del territorio, así no implique presencia física permanente. Un consultor que diseña narrativa y posicionamiento sin entender la dinámica local —el lenguaje, los actores, las tensiones propias del territorio— construye mensajes que suenan bien en una presentación y no conectan en la calle. Lo que sí puede ser remoto es la ejecución operativa diaria. Lo que no puede ser genérico es la lectura del contexto.

08¿Qué pasa si mi equipo interno no está de acuerdo con el consultor?

Es más común de lo que parece, y suele pasar por una razón: el consultor está diciendo algo que el equipo interno no quiere escuchar. Antes de asumir que el consultor está equivocado, pregúntate si el desacuerdo es técnico —hay una razón estratégica válida de por medio— o es incomodidad, porque cuestiona decisiones ya tomadas o dinámicas de poder internas. Un buen consultor explica su razonamiento con claridad para que ese desacuerdo se resuelva con argumentos, no con jerarquía. Si el desacuerdo persiste después de una explicación sólida, ahí sí hay una señal real de que algo no encaja.

Sobre el autor

Juan José Aux Trujillo

Consultor en comunicación política y estrategia electoral con más de 7 años de experiencia en Colombia y América Latina. Ganador de 4 premios Napolitan Victory Awards. Ex Secretario de Comunicaciones de Medellín (2020–2023). Ha asesorado campañas presidenciales, locales y regionales en múltiples países.

Si estás evaluando consultor, hablemos